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Juicio por la muerte de Maradona: la Fiscalía pidió hasta 12 años de prisión y apuntó contra seis acusados

Los fiscales Patricio Ferrari y Cosme Iribarren presentaron sus alegatos finales ante el Tribunal Oral en lo Criminal N° 7 de San Isidro.

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Por Lucas Markowicz
• 4 min de lectura
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El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona ingresó este jueves en una de sus etapas decisivas. Después de 45 audiencias y más de 70 declaraciones testimoniales, la Fiscalía presentó sus alegatos finales ante el Tribunal Oral en lo Criminal N° 7 de San Isidro y definió las penas que pretende para los profesionales acusados.

Durante su exposición, los fiscales Patricio Ferrari y Cosme Iribarren reconstruyeron las últimas semanas de vida del exfutbolista y sostuvieron que las pruebas reunidas durante el debate permiten establecer que su muerte pudo haberse evitado.

Ferrari fue contundente al describir el esquema de atención domiciliaria: según la acusación, Maradona quedó sometido a una atención desorganizada y sin los controles necesarios. La Fiscalía llegó a definir el sistema como una "bomba de tiempo".

Las penas solicitadas por la Fiscalía

El pedido más elevado fue para el neurocirujano Leopoldo Luque, para quien la Fiscalía solicitó 12 años de prisión y 10 años de inhabilitación para ejercer la medicina.

Para Nancy Forlini, coordinadora de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, los fiscales reclamaron 10 años de prisión y 10 años de inhabilitación profesional.

En tanto, para la psiquiatra Agustina Cosachov solicitaron 8 años de prisión y 10 años de inhabilitación.

Los pedidos para los otros acusados fueron:

Carlos Díaz, psicólogo: 5 años de prisión e inhabilitación profesional.

Mariano Perroni, coordinador de enfermería: 4 años de prisión.

Ricardo Almirón, enfermero: 4 años de prisión.

Para estos últimos tres, la Fiscalía modificó la calificación y sostuvo que sus conductas encuadrarían en homicidio culposo, mientras que para Luque, Forlini y Cosachov mantuvo la acusación por homicidio simple con dolo eventual.

"Una bomba de tiempo": la acusación contra el equipo médico

Uno de los ejes de los alegatos fue la forma en que se organizó la internación domiciliaria de Maradona después de su operación. La Fiscalía sostuvo que el entorno médico conocía los múltiples factores de riesgo que presentaba el exfutbolista y que, pese a ello, no se implementó un esquema de seguimiento acorde con su estado.

Durante su exposición, Ferrari cuestionó la organización de la atención y planteó que la casa donde permanecía Maradona debía haber funcionado prácticamente como una unidad médica permanente.

El fiscal sostuvo que se trataba de un paciente con una situación clínica compleja y que quienes estaban a cargo de su cuidado "incrementaron los riesgos" que ya existían.

El estado de salud de Maradona

Cosme Iribarren dedicó parte de su exposición a describir las condiciones médicas que presentaba Maradona en sus últimos días.

El fiscal sostuvo que el exfutbolista no era simplemente un paciente que se recuperaba de una intervención quirúrgica, sino que acumulaba antecedentes renales, neurológicos, hepáticos y cardíacos, además de problemas relacionados con el consumo de alcohol.

Para la Fiscalía, esas condiciones exigían un seguimiento médico permanente y una evaluación integral de su estado. Iribarren sostuvo que la prueba incorporada durante el juicio permitió determinar que Maradona atravesó un deterioro progresivo y que su muerte no habría sido un episodio completamente inesperado.

La acusación insistió en que se trató de un proceso que podía haber sido detectado y atendido con anticipación.

Las últimas horas y el rol de los enfermeros

Uno de los puntos cuestionados por los fiscales fue el seguimiento que recibió Maradona durante las últimas horas del 25 de noviembre de 2020.

Ferrari puso especial énfasis en la actuación del enfermero Ricardo Almirón. Según la acusación, durante el cambio de guardia se informó que Maradona se encontraba en buenas condiciones y que había ingerido líquidos.

Sin embargo, el fiscal cuestionó esa información y sostuvo que Almirón no había ingresado a la habitación para comprobar personalmente el estado del paciente. La Fiscalía utilizó este episodio para argumentar que existieron fallas concretas en los controles y en la comunicación entre quienes tenían a su cargo la atención del exfutbolista.

Una muerte que, según la Fiscalía, era evitable

La hipótesis central de la acusación es que Maradona no murió como consecuencia de un episodio cardíaco repentino e imposible de prever, sino después de un proceso de deterioro que no recibió la respuesta médica necesaria.

Iribarren sostuvo durante su alegato que se trató de una "muerte evitable" y cuestionó que el paciente haya permanecido en una vivienda sin los recursos de una internación hospitalaria. La Fiscalía planteó que la evidencia médica permitió reconstruir un cuadro de fallo orgánico múltiple y una agonía prolongada.

Para los fiscales, la responsabilidad penal no deriva simplemente del resultado final, sino de una serie de decisiones y omisiones producidas durante los días anteriores a la muerte.

La Fiscalía retiró la acusación contra Pedro Di Spagna

Una de las principales novedades de los alegatos fue la decisión de la Fiscalía de retirar los cargos contra el médico clínico Pedro Di Spagna.

Después de analizar las pruebas producidas durante el juicio, los fiscales concluyeron que no existían elementos suficientes para sostener su responsabilidad penal. Ferrari explicó que Di Spagna había intervenido como médico interconsultor y que no tenía capacidad de decisión sobre el tratamiento integral de Maradona. Por ese motivo, la Fiscalía pidió su absolución.

La decisión marca una diferencia importante respecto de los otros seis acusados, sobre quienes los fiscales sí consideraron que existen elementos para sostener distintos grados de responsabilidad.

¿Qué dijeron los acusados?

Los imputados rechazaron las acusaciones durante el proceso y defendieron sus respectivas actuaciones.

Leopoldo Luque negó haber sido el responsable de la atención clínica integral de Maradona durante la internación domiciliaria y sostuvo que su intervención estaba vinculada principalmente con el seguimiento posterior a la operación. La defensa de Luque también cuestionó la hipótesis fiscal y sostuvo que Maradona podía sufrir una descompensación cardíaca imprevisible.

Por su parte, Agustina Cosachov negó haber ocupado el lugar de médica clínica y defendió su intervención como psiquiatra. Nancy Forlini también explicó durante el juicio cuáles eran sus funciones dentro del esquema de atención domiciliaria y rechazó que tuviera el nivel de responsabilidad que le atribuye la Fiscalía.

Estas posiciones serán desarrolladas con mayor profundidad durante los alegatos de las defensas.

El debate llega a su etapa final

El juicio se encuentra ahora en una instancia decisiva. Después de los alegatos de la Fiscalía, las querellas y las defensas deberán presentar sus propias conclusiones ante el tribunal.

Las defensas de los acusados tienen previsto alegar entre el 20 y el 22 de octubre. Luego, los imputados tendrán la posibilidad de pronunciar sus últimas palabras antes de que el tribunal avance hacia la deliberación.

El Tribunal Oral en lo Criminal N° 7 de San Isidro deberá determinar si las pruebas reunidas durante el juicio permiten acreditar las responsabilidades penales planteadas por las partes.

Maradona murió el 25 de noviembre de 2020, a los 60 años, mientras se recuperaba de una operación por un hematoma subdural. Ahora, casi seis años después de su muerte, el proceso judicial entra en su tramo definitivo.

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